Depende del riego.

Me despierto con los rayos del sol, me cuesta reconocer donde estoy. Ah, mi madre está durmiendo en otra habitación. Ah, no estoy en mi casa. Es demasiado pronto para levantarse, puedo permitirme dormir otra media hora. Pero no, ya no. Móvil. Nueve menos cinco. Abro los mensajes, quizás tú tampoco hayas podido dormir y te hayas atrevido a escribirme. No. Seguimos sin estar en el mismo lugar. Decepción y realismo. Punzada en el pecho. Ojos apretados intentando dormir, dormir. Punzada en el estomago. Segundo día que me acuesto sin cenar. ¿Que fue lo último que comí? Ayer al medio día. Me voy a hacer una tortilla porque necesito llenar el estomago. Me levanto. Me acuerdo que ayer me desperté a las cuatro de la mañana con una pesadilla. Sonrío. Me doy verdadera pena. No quiero estar así. Me visto. No me gusta lo que me pongo, me vuelvo a vestir. Móvil. Redes sociales. Punzada en el pecho. No las aguanto.
Llego al espejo del baño. Tengo los ojos tristes. Adelgazo muy rápido si no como nada. Te imagino diciéndome que que me apetecía cenar. Punzada en el estómago. No me quiero mirar.
Intento desayunar. Siempre me he cuidado bien, aunque esté muy triste. «No cuidarse por dolor del corazón es ser egoísta con tu propio cuerpo«. Suspiro. Toso. Estoy fumando mucho. El desayuno no me entra, mi estómago no quiere recibir nada. «Esto es así», averiguo.
Los rayos del sol son bonitos. A lo mejor tengo que fijarme más en el sol en este momento. Me acuerdo del río. Punzada en el pecho. Te imagino riéndote mientras tomas una cerveza. No puedo llorar. Me duele el estómago.
Me termino el café. Se me pasará. En algún momento. Escribo. No puedo escribir poemas, no se me ocurre ninguna rima. Escribo. ¿Como voy a subir esto a ningún sitio? Si lo leen, pensaran que soy víctima. No lo soy. Aunque este triste. Solo estoy triste. Soy fuerte ¿Alguna parte de mi quiere que leas esto? Muchas. Me gustaría que pensaras en mi. ¿Como estarás? Seguramente pudiendo con todo.
Pienso en Julieta. Trabajamos Romeo y Julieta. ¿Como no voy a entender el amor cuando gira a toda velocidad en mi cabeza? Ya no es amor. No puedo creerlo. Pelear. Punzada en el estómago. No. Esperar.

Espera.

A lo mejor esto se pasa, y canto otra vez por las mañanas. A lo mejor vuelvo a florecer. Depende del riego. Me digo. Punzada en el pecho. Ya no depende de mí, depende del riego. No puedo hacer nada más. Estas son mis agujas.

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